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BARCELÓ, Miquel


 
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Grandes artistas y
Genios de la pintura Universal
Genius of the Painting



Desde aquí puedes consultar las biografías de Grandes artistas de las Artes plásticas.


Barceló pintando
Barceló en pleno proceso creativo.

BARCELÓ, Miquel
Miquel Barceló
Catedral de Palma Miquel Barceló
El trabajo de Barceló en la Catedral de Palma.



BARCELÓ, Miquel

Nacionalidad: España
Felanitx (Mallorca) 1957

Estudió en la Escuela de Artes Decorativas de Palma de Mallorca y, en 1974 en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona. Al año siguiente vuelve a Mallorca y forma parte de Taller Lunatic, un grupo de arte conceptual. En todas sus obras aparecen motivos procedentes de la naturaleza, ya sea terrestre o marítima. También está presente la luz de su isla natal. Emplea una paleta oscura, en tonos ocres con una gran densidad cromática. En los años 80 realiza viajes por Europa, Estados Unidos y África Occidental. En 1981 participa en la Bienal de Sao Paolo donde sus obras muestran influencias del neoexpresionismo alemán y la transvanguardia italiana. Ocupa uno de los lugares más destacados entre la pintura española y el mercado internacional actual.
Si cuando pinta Barceló realiza el volumen superponiendo capas y chorreones de pintura (modela la pintura), en esta obra ha proyectado los volúmenes trabajando por delante y por detrás del paño de arcilla «han sido miles de manotazos, de puñetazos» (Barceló); para dar color ha aplicado en ciertas zonas el engobe como una pasta, en otras como una aguada, y también ha dejado la piel de arcilla roja al descubierto. En la concepción plástica de este mural la «grieta» también tiene un papel importante, en tanto que permite dejar el discurso orgánico de la materia al descubierto, como referente –según sus palabras- de «la idea del artista trabajando en su taller». El mural se ha modelado en paños enteros, se le ha dejado agrietar de forma natural en el proceso de secado para proceder a su fragmentación. El tema, como también es habitual en el lenguaje de Barceló, estalla en una celebración de la naturaleza (el aire, el agua, los frutos del mar y de la tierra): insistiendo en «su» continua reflexión sobre el ciclo natural de la vida.
Teniendo en cuenta que el autor ha declarado no ser católico practicante, aunque si perteneciente a una cultura de creencias cristianas por tradición, entendemos que ha ido más allá de las “creencias” personales, hasta reflexionar sobre valores de sentido universal en su obra de la catedral de Palma. En la metáfora de la «existencia» que plantea, sin embargo la escena se detiene en el pasaje bíblico del milagro de la multiplicación de los panes y los peces: los frutos del mar y la tierra ofrecidos en un deseo de abundancia para todos. La figura central del retablo representa la Luz bajo la imagen de Cristo resucitado [desde el suelo se ve como si tuviese la altura de un hombre] elevado sobre un osario de calaveras. Por tradición nuestro país se identifica con las creencias cristianas; esto significa que incluso desde el agnosticismo ciertos símbolos han penetrado en nuestra ética o espiritualidad, cómo reflejos internos que se encuentran fuertemente instalados en la conformación de nuestra cultura. Vemos a los pies de esta figura (Dios y hombre) un libro dorado a modo de pedestal, es la puerta del Sagrario de la capilla; un Sagrario, o lugar sagrado, que se muestra custodiado por cántaros. Las vasijas son precisamente las primeras formas creadas por el hombre y por consiguiente el primer símbolo de su cultura y trabajo: en el destino del hombre está la necesidad de provisión. La metáfora del tiempo parece describirse en las formas de las vasijas; de este modo, quiero decir en forma de cántaro, también se ha representado en muchas obras importantes de la historia del arte universal. Tampoco es casualidad que, el cántaro, sea una forma profundamente arraigada en la cultura mediterránea: países bebedores de agua, de vino y aceite.
Su obra abarca la pintura, la escultura, la cerámica y la fundición. Y se ha convertido en un artista versátil y en constante evolución, tanto en la técnica como en los materiales. A conocer un poco más sobre la vida de uno de los nombres máximos de la pintura europea contemporánea.

Una rápida consagración
Nació en Felanitx (Mallorca, España) en 1957. Es una de las figuras más destacadas de las artes plásticas en su país. Estudió en la Escuela de Artes Decorativas de Palma de Mallorca y en 1974 en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona. Al año siguiente volvió a su ciudad natal y formó parte de Taller Lunatic, un grupo de arte conceptual. El reconocimiento internacional le llegó luego de su participación en la Bienal de São Paulo de 1981 (donde sus obras mostraban influencias del neoexpresionismo alemán y la transvanguardia italiana) y en la Documenta de Kassel de 1982.

Barceló ha avanzado a lo largo de su vida por caminos muy variados, lo que lo ha convertido en un artista versátil y en constante evolución, tanto en la técnica como en los materiales. Los dibujos de insectos y moluscos de sus primeras exposiciones dejaron paso a cajas con materiales en descomposición. Su obra abarca la pintura, la escultura, la cerámica y la fundición.
Es un artista que en sus obras revela una preocupación por la investigación experimental. Una de sus principales características es el tratamiento de la materia pictórica, que plasma en sus cuadros para lograr efectos de relieve. Su obra refleja, desde un primer momento, un notable interés por los motivos procedentes de la naturaleza, tanto terrestre como marítima, donde emplea una paleta oscura, en tonos ocres con una gran densidad cromática, que ha ejercido una gran influencia entre sus colegas más jóvenes.
Fueron sus viajes y estancias por Europa, Estados Unidos y áfrica Occidental (Mali) los que han marcado su trayectoria artística a lo largo de los últimos años. Pero vale destacar que en todas sus obras está presente la luz de su isla natal.
Su voz
"Hay que saber reconocer en la vida diaria los hallazgos inesperados, hay que tener el ojo entrenado. Las cosas ocurren cuando uno está atento. Es como reconocer en un cuadro una mancha desencadenante de sentido, pero si uno no está ahí pintando no sucede nada. Yo quiero pensar que las cosas siguen sucediendo incluso cuando no estoy, mi problema es no tener varios yo, uno que viva en Mali, otro en París, otro aquí: tengo la sensación de que cuando llegue a Mali encontraré que mis cuadros se han ido pintando. Siempre he admirado a Pessoa, me parece tentador tener heterónimos. Ahora asocio esos yo con mis talleres".
"Nunca pinto la muerte como espantapájaros. En áfrica estoy rodeado de calaveras, que incluso colecciono. Siempre me he alimentado de la cultura europea y cuando pensaba que huía de ella no lo podía conseguir, siempre iba cargado de libros de Shakespeare y Lowry. Sigo siendo un producto de esta cultura".
En sus palabras, en su prolífica obra se caracteriza su unión, su afín con la literatura, por lo que no resulta extraño que el mismo Barceló sea el autor de los prólogos de sus catálogos así como también de cuadernos dibujados donde reflexiona sobre el arte en general y sobre el proceso de la creación de su obra en particular.
Está elaborando un proyecto de magnitud para la sede de la unión Europea en Bélgica, su proyecto quiere expresar la idea de una cueva, para lo cual tiene un espacio aproximado de nos 750 metros.


English BARCELÓ, Miquel

Nacionality: Spain
Felanitx (Mallorca) 1957

Established painter Miquel Barceló is one of the most well-known Spanish artists in the current international market. His work reflects, from the very first moment, a notable interest in natural imagery, as much earthly as maritime, rendered in a dark and often heavy palette. Barceló's work has had a great influence on his younger colleagues.
Barceló studied at the Decorative Arts School in Palma de Mallorca and, in 1974, the School of Fine Arts in Barcelona. The following year he returned to Mallorca and formed part of Taller Lunatic, a conceptual art group.
In the 1980s he traveled through Europe, the United States and Western Africa.
In 1981 he participated in the Sao Paolo Biennial where his works showed influences of German neo-expressionism and the Italian trans-vanguard.
His big break occurred in 1982 when Rudi Fuchs, who was organizing the Dokumenta de Kasel, chose Barceló to represent Spanish painting. His fame continued to soar and in 1987 he was the second most-sold painter at the Spanish contemporary art fair, outsold only by Tàpies.
The year 1988 marks a point of inflection in Barceló’s career trajectory, already meteoric: he made his first trip to Africa. After that, he not only incorporated African materials and themes in his work, but also established a studio, along with those in Paris and Mallorca, in an undisclosed location in Mali.
In 2003 he was honored with a prestigious national arts award by the Prince of Spain.


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